Pintar un paisaje es una gran forma de sacar partido a cualquier técnica de pintura. Ya sea que utilices óleo, acuarela, témpera, acrílico u otra técnica, los paisajes son vistosos y se consiguen buenos resultados, siempre que elijas una buena fotografía o lugar natural en el que basarte. Tanto si eres principiante como si ya dominas tu técnica favorita, puedes pintar paisajes con diferentes niveles de dificultad que te servirán para mejorar la destreza, desarrollar la creatividad y, por qué no, crear un bonito regalo o un cuadro que puedas vender. A continuación te presentamos 50 paisajes para pintar variados, singulares y hermosos.

50 paisajes para pintar en lienzo

El lienzo es un soporte que se emplea principalmente para pintar paisajes al óleo, con acrílico y con témpera. No se recomienda para otras técnicas como la acuarela, que cuenta con su propio soporte, como son los papeles especiales para dicha técnica. Sin embargo, aunque existen unas reglas, la experimentación también es parte de la creatividad. Así que siempre podrás sentirte libre para emplear el soporte que consideres más adecuado para ti en cada caso.

Paisajes para pintar al óleo

El óleo es una técnica con base aceitosa que requiere un disolvente especial para la pintura. Precisamente por eso el óleo no se disuelve con agua. Pintar paisajes con óleo es una de las expresiones artísticas más antiguas que existen. Si bien requiere cierta práctica hasta coger soltura con el disolvente y la pintura, los resultados que se obtienen son a largo plazo, ya que los cuadros se conservan bien durante mucho tiempo. 

Paisajes para pintar al óleo para principiantes

Si eres principiante y has decidido iniciarte en esta técnica hay unos trucos básicos que te ayudarán. Lo primero, es elegir una paleta de colores primos que no tenga demasiada variedad para evitar que te agobies eligiendo tonos. Además, tener pocos colores te obligará a que hagas tus propias mezclas para conseguir nuevas tonalidades y esto te dará nociones sobre cómo se genera una gama cromática. Por otro lado, es bueno que empieces con un paisaje sencillo, que tenga pocos colores dominantes y que no tenga demasiados detalles.

Paisajes para pintar con acuarela

La acuarela es una técnica muy especial porque es más libre. Esta técnica, que trabaja con un pigmento que se diluye fácilmente en agua, crea bonitos efectos con transparencias. Además, los elementos de los paisajes se pueden deconstruir añadiendo gotas de agua limpia o de colores sobre las figuras pintadas consiguiendo bonitos efectos. También, se pueden elaborar hermosas fusiones de colores y degradados. Todo esto, permite pintar unos paisajes más espontáneos, con elementos muy fluidos y con un aspecto muy creativo que no tiene porque ceñirse perfectamente a la realidad.

Paisajes para pintar con témperas

La témpera es una técnica perfecta para niños. Pintar paisajes con témperas es ideal para empezar a desarrollar la visión espacial, para aprender a identificar elementos del paisaje, como árboles o montañas, y para comenzar una relación con los colores. Estimular la creatividad en los niños siempre es algo positivo. Además, existen témperas no tóxicas que se pueden utilizar incluso con los dedos y son perfectas para pintar paisajes sobre formatos grandes como folios tamaño A3.

Paisajes para pintar con acrílico

El acrílico es una técnica parecida a la témpera, porque tiene una base acuosa y es densa. Esto quiere decir que se disuelve fácilmente con agua y las manchas se pueden lavar muy bien. Pintar paisajes con acrílico es muy fácil porque si se cometen errores, se puede dejar que la pintura seque y pintar una nueva capa encima. Además, lo mejor de pintar paisajes con acrílico es que puedes hacerlo sobre muchos formatos diferentes, podrás pintar paisajes en un lienzo, sobre tela, vidrio e incluso hacer murales en la pared.

Paisajes para pintar por temáticas

Lo cierto es que la pintura de paisajes se divide en temáticas. Hay personas que se especializan en una como, por ejemplo, los paisajes urbanos. Otras personas se deleitan con la variedad y el desafío que supone pintar paisajes diferentes. Elegir una temática u otra es algo que depende de ti, pero que influirá en cómo pintar el paisaje.

Paisajes marinos para pintar

Pintar paisajes marinos es algo muy relajante y que muchas personas disfrutan haciendo. Cuando hablamos de pintar un paisaje marino siempre nos referimos a paisajes que están relacionados con las costas o con elementos náuticos como los barcos y los puertos. Dependiendo de la situación la variedad de colores puede cambiar mucho, pero, normalmente, predominan los azules para el agua y los colores cálidos para recrear los atardeceres del cielo.

Paisajes manchegos para pintar

Los paisajes manchegos suelen ser paisajes fáciles de pintar porque se caracterizan por dehesas amplias con pocos elementos. En este tipo de paisaje lo que predomina es el espacio, estratégicamente interrumpido por alguna casa o conjunto de árboles, y el color. Normalmente, los colores dominantes son los azules del cielo y los verdes y marrones de las dehesas.

Paisajes de otoño para pintar

Los paisajes otoñales son perfectos para las personas que aman pintar paisajes cálidos con un punto romántico. La paleta de colores que se usa para pintar paisajes de otoño está llena de ocres, marrones, rojizos y anaranjados que se emplean para dar color a las hojas caducas de los árboles en esa época del año. Además, son muy variados porque se pueden pintar paisajes de bosques, parques, ríos e incluso urbanos.

Paisajes de montañas para pintar

Los paisajes de montaña, normalmente, se asocian con el invierno. Es frecuente ver en ellos unas imponentes montañas nevadas al fondo dando pie a un lago en el que puede haber una cabaña con un fuego encendido. Son paisajes solitarios, pero muy hermosos. Captan la belleza de la naturaleza en estado puro y la gama cromática suele estar llena de azulados y grises que se utilizan para pintar la bruma sobre las montañas, los lagos y los cielos nublados.

Paisajes nocturnos para pintar

Los paisajes nocturnos parecen paisajes sencillos para pintar, pero no lo son. Requieren una habilidad especial para representar las luces que destacan sobre la oscuridad de la noche. La gama de colores es bastante homogénea para pintar la noche y sus sombras. Por eso, se emplean grises y azules oscuros, negros y violetas que se verán salpicados con tonos claros para dar vida a las ventanas, las farolas o la luna. Todo depende de lo que estés pintando.

Paisajes urbanos para pintar

Los paisajes urbanos tienen mucho éxito y cada vez hay más personas que disfrutan pintando esquinas o calles de su ciudad. La razón es que es fácil tomar una fotografía de la ciudad mientras se va andando para luego pintarla o, aun mejor, sentarse a pintar en algún banco. Esto evita la necesidad de desplazarse a otro lugar para tener un buen paisaje para pintar. Es un tipo de paisaje perfecto para la acuarela porque, al ser una técnica más fluida y dinámica, recoge muy bien la esencia de movimiento y ajetreo de una ciudad.

Paisajes de bosques para pintar

Los paisajes de bosques son perfectos si te gusta pintar árboles, pues son el elemento principal en este tipo de paisaje. La gama cromática para pintarlos es, sobre todo, de color verde con diferentes variaciones en el tono. Sin embargo, los paisajes de bosques se prestan muy bien a la experimentación. Se puede representar el follaje de las hojas con trazos abstractos y, dejando volar la imaginación, también es posible crear las copas de árboles con bellos colores intensos.

Paisajes de África para pintar

Los paisajes de África siempre se asocian con el sol. Concretamente, con los bonitos atardeceres sobre la sabana. Son perfectos para aprender a pintar paisajes con contrastes donde las figuras se muestran en un color oscuro delante de un cielo completamente anaranjado. Por eso, la gama cromática es muy sencilla, rojizos, amarillos y naranjas para el atardecer y algún color oscuro como el negro para pintar el contraste de luz.

Cómo pintar paisajes: fundamentos y consejos para principiantes

Al principio, los paisajes pueden parecer difíciles, pero para progresar es necesario asumir desafíos cada vez mayores. Si estás empezando, escoge paisajes sencillos con pocos elementos bien diferenciados. Puede ayudarte mucho hacer un esquema previo del paisaje en una hoja aparte. Ahí harás el esquema básico de tu dibujo, colocando todos los componentes sin mucho detalle. Esto te ayudará a elaborar una composición armoniosa que luego podrás pasar al formato donde vayas a realizar la pintura definitiva.

Otro aspecto importante es la gama de colores. Empieza por pintar paisajes fáciles con pocos colores. Eso te facilitará  tener claro qué color utilizar en cada caso y poco a poco, cuando te familiarices, podrás empezar a hacer mezclas y aplicar más tonos. De esta forma conseguirás pintar paisajes fáciles con colores bien definidos y con una buena composición. Empezar con muchos tonos, puede dar lugar a mezclas que no queden muy bonitas y conseguir resultados poco agradables a la vista.

Por último, no temas equivocarte. Si te apetece probar algo y experimentar hazlo. Déjate llevar. Pintar es algo que se hace para disfrutar y desarrollar la creatividad. Si lo que has hecho no te gusta o no te ha dado el resultado esperado, no pasa nada. Aprende de lo hecho y coge otro lienzo u otro papel y empieza de nuevo. Al final, si no temes al error, este se convertirá en un gran maestro que te ayudará a progresar y a conseguir más destreza.