Las técnicas de pintura son muchas y muy variadas. Al principio es normal no saber distinguir exactamente entre lo que es pintura acrílica, lo que es témpera o lo que es óleo, por ejemplo. Por otro lado, además de las técnicas conocidas, existen otras que son igualmente interesantes. Aquí te ofrecemos una guía completa donde hacemos un recorrido por diferentes técnicas de pintura. Así podrás entender en qué consisten y, tal vez, dar el salto a practicar alguna de ellas.

Cabe destacar que en el contexto de la pintura se llama técnica tanto al material con el que se pinta, como la forma de aplicarlo. Esto puede resultar al comienzo algo confuso, por lo que es bueno saber diferenciar cuando nos referimos al material, y cuando a la manera de aplicarlo.

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Técnicas de pintura más conocidas

Se llama técnica a la forma con la que se lleva a cabo una pintura. Las técnicas, por lo tanto, son diferentes entre sí y cada una cuenta con sus propio tipos de materiales. Además, cada una sigue procedimientos diferentes para poder ser llevada a cabo. En general, hay técnicas más complejas que otras. También hay que tener en cuenta que no todas se pueden emplear sobre los mismos soportes. Vamos a dar un repaso a las técnicas de pintura más conocidas, y a términos asociados a la pintura que debes conocer.

Acrílico

Cuando hablamos de las diferentes técnicas de pintura es normal observar que muchas tienen puntos en común. Por ejemplo, en el caso de la pintura acrílica se trata de una técnica en la que el pigmento, lo que da el color, es similar al del óleo o la acuarela. Pero se diferencia en el tipo de aglutinante,  que es lo que se emplea para mantener unidos los pigmentos de color. Este tipo de pintura utiliza un aglutinante acrílico, de ahí su nombre.

Esta técnica es soluble al agua y proporciona un acabado denso y cubriente. Cuando se seca una capa se puede pintar otra encima y también se pueden aplicar capas gruesas con la tranquilidad de que no se resquebrajará la pintura. Además, el resultado es más duradero y admite muchos soportes. Con la pintura acrílica podrás pintar sobre papel, lienzo, vidrio y madera, entre otros.

Óleo

Es una de las técnicas de pintura más antiguas que se conocen. En este caso, los pigmentos se aglutinan con sustancias aceitosas lo que les da una textura bastante espesa. Además, se trata de un tipo de técnica en el que hay que utilizar diluyente en diferentes proporciones para los colores. Por si fuera poco, según el tipo de diluyente la pintura puede tardar varios días en secar.

Todo esto implica adquirir conocimientos y practicar mucho para conseguir aplicar la técnica bien. Al final, se hace casi mecánico saber cuánto diluyente usar y cómo superponer las capas de pintura. El óleo es quizás una de las técnicas con la que mejor se conservan los cuadros, ya que el aceite que se mezcla con los diluyen crea una película protectora sobre los colores y protege la pintura.

Acuarela

La acuarela es una técnica soluble al agua, pero con pigmentos más transparentes. Eso quiere decir que son menos densos. Es una técnica donde se pinta por capas de más claro más a oscuro. Es decir, se trata de una técnica de adición. Primero se pintan las zonas más claras y luego, mediante capas, se van creando zonas de color cada vez más oscuras. Por eso, al principio, puede ser complicado entender la técnica.

El papel del agua es fundamental en la acuarela. Gracias al agua y los pigmentos tan diluidos se pueden emplear distintas técnicas con las que consiguen distintos efectos muy atractivos visualmente como manchas o degradados de color. Es una técnica  que permite crear con mucha soltura y las obras tienen un acabado característico de espontaneidad, ligereza y movimiento.

Pastel

El pastel es una técnica en seco en la que no se emplean disolventes ni pinceles. Lo que se utilizan son barras, similares a tizas, de pigmento de color y goma de tragacanto. Es una técnica enfocada, principalmente, en el color y las texturas. Se emplea para hacer dibujos detallados donde predominan las combinaciones armoniosas de colores y la representación de luces y sombras.

Del mismo modo que sucede con la acuarela, lo ideal es utilizar el pastel sobre un papel especial para esta técnica. Una vez que se finalizan las pinturas se tienen que sellar con un fijador que las protege y ayuda a que los colores permanezcan adheridos al papel por más tiempo.

Temple

El nombre de esta técnica deriva del idioma italiano. Se trata de una técnica soluble al agua que se caracteriza por su composición. Para crear los colores los pigmentos se mezclan con agua destilada y yema de huevo. Aunque también se puede emplear cualquier otro tipo de grasa animal. Debido a su composición tan sencilla, es una de las técnicas de pintura más antiguas que existen.

Por ser tan fácil de fabricar ha sido utilizada por los egipcios, en el arte gótico, medieval y en diferentes lugares a lo largo de la geografía mundial hasta que, finalmente, fue superada por el óleo. Esto se debió a que el temple es una técnica de secado rápido y los artistas debían trabajar a mucha velocidad y con precisión, sin demasiado tiempo para retoques o correcciones. Una vez terminadas las pinturas se sellaban con barniz para que perduraran.

Gouache

La pintura gouache es muy similar al temple. Se trata, por lo tanto, de una pintura soluble al agua. La diferencia radica en la composición de ambas pinturas. Mientras que en el temple se emplean los pigmentos de color y un aglutinante de graso de procedencia animal, como la yema del huevo, en la pintura gouache el aglutinante suele ser goma arábica. Esto termina afectando a los acabados de las pinturas cuando se emplean sobre los diferentes soportes.

En ambos casos, hablamos de técnicas de secado rápido. Sin embargo, la pintura gouache tiene un acabado más denso y más opaco cuando se seca. Actualmente, es una técnica que es empleada, sobre todo, por diseñadores, en ilustraciones para impresión y por pintores con aerógrafos.

Pintura seca

Cuando se habla de pintura seca o de técnicas de pintura seca, lo que se quiere decir es que son técnicas en las que no se emplea ningún disolvente ni agua. Son técnicas que se aplican directamente sobre los soportes. Más arriba hemos hablado del pastel. Sería una de estas técnicas. Sin embargo, existen muchas más.

El carboncillo, el grafito, los lápices de colores o la sanguina, son todos ejemplos de técnicas secas. La ventaja de estas técnicas es que son fáciles de aplicar, son menos engorrosas porque no manchan y se necesitan menos materiales. Los acabados también son diferentes. Además, también hay que aplicar un barniz para sellar las pinturas y que no se estropeen.

Técnicas mixtas

En las artes visuales, las técnicas mixtas se refieren a las obras plásticas en las que se ha empleado más de una técnica o un material. En realidad, esto es algo frecuente y común. Un ejemplo habitual son los collage, donde se emplean distintos tipos de materiales como papel, tela o madera. No obstante, no se limitan solo al uso de materiales diferentes.

Es frecuente encontrar artistas que realizan sus obras usando más de una técnica. Por ejemplo, acrílico con óleo, acuarela y plumilla o acrílico con pastel. Estas son unas posibles combinaciones, pero hay muchas más. En realidad, todo depende un poco de la creatividad y de la versatilidad de las diferentes técnicas para poder mezclarse obteniendo buenos resultados.

Otras técnicas y términos de pintura

Además de las técnicas de pinturas más conocidas, existen otras que son también muy interesantes. Si bien no son tan populares, no significa que no lo fueran en un determinado momento de la historia como pasa, por ejemplo, con los frescos. Aquí tienes una breve descripción de otras técnicas que antaño fueron imprescindibles.

Fresco

Los frescos son un tipo de pintura que se emplea para pintar en tamaño mural, principalmente. Hay muchas catedrales y edificios significativos cuyas paredes están decoradas con frescos extraordinarios. El nombre deriva de la propia técnica. Para la pintura al fresco las paredes son cubiertas de yeso con varias capas de cal. 

Cuando la última capa aún está húmeda, o fresca, es cuando se aplican los pigmentos de color  y se pinta sobre ella. De esta forma, cuando la pared seca, los pigmentos se quedan integrados en ella, haciendo que las pinturas duren por más tiempo.

Sfumato

Esta técnica recibe su nombre de la palabra italiana fumo que significa humo. Se caracteriza por una forma especial de difuminar los contornos de las figuras representadasen los cuadros con suaves gradaciones de color. También, se funden las luces con las sombras. Como resultado se crea una transición suave entre colores y tonos difícil de percibir que hace las imágenes más creíbles. Fue una técnica muy empleada en el renacimiento. La Gioconda de Leonardo Da Vinci fue pintada con esta técnica. Se puede aplicar con materiales que permitan extender y mezclar en el propio soporte, por lo que resulta dificil de aplicar con técnicas de secado rápido, como el acrílico o la témpera.

Grabado

El grabado es una técnica de impresión de los dibujos sobre papel en la que, previamente, se ha trabajado sobre otra superficie. Por ejemplo, una lámina de metal. Primero, en la superficie de la lámina se realiza el dibujo mediante una herramienta que haga un relieve en la parte posterior de la misma. Luego, esa parte, la posterior, se entinta y se coloca sobre un papel. Mediante presión se crea un grabado sobre el papel que se podrá reproducir una y otra vez, siempre que se entinte la lámina.

Pouring

La técnica del pouring pertenece al arte abstracto. Se puede aplicar en una gran variedad de estilos y cada uno tiene su propio procedimiento, pero todos comparten el mismo material. Se trata de pintura acrílica fluida. Esta se vierte sobre un lienzo u otro soporte, creando patrones y composiciones abstractas. Los diferentes estilos se consiguen variando la forma en la que se vierte la pintura. El resultado es que la pintura se mueva, reaccione, se mezcle o fluya creando resultados diversos.

Dripping

La técnica del dripping es otra que pertenece al arte abstracto. Su nombre es una adaptación del término inglés drip, que significa gotear. Efectivamente, la técnica del dripping consiste en dejar gotear la pintura sobre un lienzo, u otro soporte apto, extendido en el suelo. Conforme vayan cayendo las gotas se irán creando manchas y formas abstractas. 

Además, se pueden emplear pinturas de diferentes colores o de un solo color sobre lienzos blancos o previamente pintados. Uno de los mayores referentes de este tipo de pintura fue Jackson Pollock.

Encaústica

Es una técnica muy utilizada antiguamente por la durabilidad de los resultados. Se caracteriza por el uso de cera y resina fundidas como aglutinante de los pigmentos de color. La mezcla de la cera y la resina con los pigmentos crea la pintura. Esta se aplica sobre un soporte rígido y tarda en secar pocos minutos. En el transcurso de unas semanas, la mezcla de los colores con la cera y la resina queda completamente endurecida. 

Gracias a esos aglutinantes, la cera y la resina, los colores adquieren un gran brillo y una gran saturación de color. Además, las pinturas no necesitan la protección de barnices para perdurar.

Pintura matérica

Es una técnica relativamente moderna, ya que el término surge por primera vez en 1950. Se basa en la experimentación y fue puesta en práctica por diferentes pintores que se centraban, principalmente, en explorar diferentes materiales y formas en las que la pintura podía ser utilizada. Consiste en el empleo de un impasto grueso combinado con otros materiales como barro, conchas, arena, cemento, yeso, aserrín, vidrio, etc. 

Otra de las características de esta corriente pictórica es la destrucción parcial de las obras mediantes cortes, desgarros y perforaciones. La idea de estos artistas fue introducir en la tela de sus obras no solo pinturas sino, también, materias y objetos cotidianos.

Técnicas de pintura china

Además de las técnicas de pintura desarrolladas en Europa, existen otras técnicas igualmente ricas, valiosas e interesantes desarrolladas en Oriente. Un ejemplo claro son las técnicas de pintura china. Tradicionalmente, se realizaban en soportes como el papel de arroz o de seda y se empleaban una gran variedad de pinceles junto con tinta china y tinta de color.

Gongbi

La técnica de pintura china Gongbi, es una de las tres técnicas principales de pintura china. Se caracteriza por ser una técnica realista muy precisa, donde se presta especial atención y cuidado a los detalles y las terminaciones de la pintura. Por eso, para poder practicarla, se requiere de mucha técnica y mucha paciencia, ya que es una técnica bastante delicada. Se centra en temas narrativos o figurativos y, a menudo, las pinturas se elaboran con muchos colores que reflejan un trabajo meticuloso.

Xieyi

Esta técnica de pintura china fue definida por un famoso maestro como el hecho de sacar el espíritu de los seres. Esta técnica se centra en sacar a luz la esencia de lo que se dibuja. Por lo tanto, se enfoca más en transmitir sensaciones. Para elaborar está técnica de pintura se emplean pinceladas características de la caligrafía donde impera la espontaneidad de la línea. 

Esta técnica es totalmente opuesta a la anterior, donde predominaban el trabajo minucioso y la paciencia. Es más, realizar una pintura con la técnica Xieyi puede tomar unos minutos solamente. Sin embargo, aprender la técnica correcta para realizarla puede tomar años.

Mogu

Esta técnica es una variante de la gongbi, pero con la diferencia de que no se delimitan los contornos. Sigue siendo una técnica delicada y detallista, pero los contornos de las figuras representadas no se dibujan. Se practica sobre papel no absorbente con finos trazos delicados y se emplea para representar, principalmente, plantas y flores.

Shuimo

Esta técnica deriva de la técnica Xieyi. Con la diferencia de que no se emplea ningún color. Es un estilo de pintura monocromático que se realiza casi exclusivamente con tinta china de color negro. Por supuesto, los matices de grises fruto del uso de la tinta están incluidos. Sigue la misma filosofía de tratar de captar el espíritu o la esencia de lo representado y se basa en trazos espontáneos y fluidos.

Técnicas de pintura sobre madera

Hay muchas personas que disfrutan pintando directamente sobre la superficie de diferentes soportes. Un ejemplo de ello puede ser la pintura sobre madera. No se trata de decorar muebles. En este caso nos referimos a personas que disfrutan pintando un cuadro sobre una tabla de madera antigua o quizás decorando una pequeña caja de madera o algo similar. En el mercado hay variedad de pinturas adaptadas para la madera, pero si tienes acrílicos por casa, la buena noticia es que te servirán perfectamente para pintar. Si lo consideras necesario podrás sellar las pinturas con un barniz especial.

Técnicas de pintura para niños

Pintar es algo maravilloso para incitar a los niños a desarrollar la creatividad. También juega un papel fundamental en el aprendizaje del color, de los contornos, de la visión espacial y de las figuras. Además, muchos niños consiguen expresar mucho más a través de sus pinturas de lo que expresan a través del lenguaje. Pintar puede convertirse en un pasatiempo estupendo que incluso, más adelante, puede dar lugar a una vocación. Además de las técnicas habituales para niños y niñas hay otro tipo de técnicas experimentales muy divertidas.

Pintura soplada

Es una técnica de pintura abstracta donde los dibujos se realizan soplando a través de pajitas. Es una técnica sencilla, llamativa y divertida. Con los más pequeños, siempre hay que emplearla con supervisión y sirve para que aprendan a controlar el aire que sale de sus pulmones y ejerciten los músculos implicados en el habla.

La técnica es muy sencilla, se puede emplear con cualquier pintura soluble en agua, como la acuarela. Hay que utilizar un papel adecuado para técnicas húmedas. Solo hay que diluir un color de la pintura en el agua, dejar caer una gota sobre el papel y permitir que el niño o la niña soplen llevando la gota en una dirección y dejando un surco de color sobre el papel.

Pintura con papel de aluminio

En esta técnica de pintura lo que destaca es el papel de aluminio como soporte. Se trata de una forma de pintar sencilla, pero que ofrece unos resultados muy creativos. Para ponerla en práctica se necesita un trozo de papel de aluminio, pegado a la mesa con cinta de enmascarar. Para la pintura puedes emplear témperas o acrílicos. Con un pincel se deja que los niños pinten como quieran sobre la superficie. La gracia es que, como el papel de aluminio es metálico y brillante, los cuadros quedan muy vivos y divertidos.

Pintura con cepillo de dientes

Esta técnica se conoce como estarcido. Se lleva a cabo con un cepillo de dientes y témperas. Es tan sencilla como mojar el cepillo de dientes en la pintura y frotar las cerdas para que la pintura caiga en forma de gotitas sobre el papel. Tiene la ventaja de que es una técnica curiosa por el hecho de utilizar un cepillo. 

Sin embargo, no cubre mucho y hay que repetirla muchas veces porque las gotitas son pequeñas. Por eso, puede ser mejor combinarla con otras técnicas o simplemente usarla para que la niña o el niño le de un toque creativo final a su cuadro.

Pintura con lápices de colores

Esta opción quizá es la más simple de todas, pero no por eso deja de ser interesante. Si con las otras técnicas de pintura para niños se puede explorar la creatividad, con los colores se pueden estimular otras cosas. Por ejemplo, ayudar a ser precisos y tener control sobre los trazos.

 Incitar a los niños para que dibujen con colores sin salirse, es una excelente forma de ayudarles a adquirir conciencia sobre sus facultades motrices para que vayan aprendiendo a controlar sus movimientos. Se pueden colorear dibujos ya comprados o colorear dibujos que hagan ellos mismos.

Pintura con sal

Por último, la pintura con sal es muy divertida y se obtienen resultados espectaculares. Para ponerla en práctica hay que tener varios materiales y seguir un número de pasos. Se necesita una cartulina, pegamento blanco, sal, goteros o pinceles y témperas o acuarelas. Sobre la cartulina se hacen dibujos directamente con el pegamento y luego se esparce sal suficiente para que cubra el pegamento. 

Una vez que se sacude la sal hay que dar color. Para eso se diluyen diferentes colores en agua hasta que quede teñida. Después, con la ayuda de un gotero o de un pincel se van dejando caer las gotas sobre la sal. Es importante que no caigan sobre la cartulina. Se trata de dejar caer las gotas con cuidado y en diferentes colores. Así se obtiene un bonito cuando en relieve. Hasta aquí ya conoces todo lo básico sobre las diferentes técnicas para pintar. Ahora solo falta que escojas una y te animes a ponerla en práctica ya sea a solas o con tus hijos.