La imprimatura

por | Ene 31, 2022 | blog | 0 Comentarios

La imprimatura: la base invisible de una buena pintura

Antes de hablar de color, pinceladas o estilo, hay un paso clave que muchas veces se pasa por alto y que marca una gran diferencia en el resultado final: la imprimatura.

Si alguna vez te preguntaste qué se le pone al lienzo antes de pintar, por qué algunos cuadros envejecen mejor que otros o cómo lograr una superficie más agradable para trabajar, aquí empieza la respuesta.

Entender qué es la imprimatura no solo mejora tu técnica, también te ayuda a disfrutar más del proceso y a tener control desde el primer momento. En el Taller de la Salamandra trabajamos este paso desde el inicio, porque preparar bien la base es tan importante como saber pintar encima. 

A continuación te contamos todo sobre la imprimatura para que tus obras tengan un acabado profesional.

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Qué es la imprimatura y para qué sirve

Cuando hablamos de imprimatura, su definición básica es: la capa que se aplica sobre el lienzo antes de empezar a pintar. Su función es preparar toda la superficie para recibir la pintura, proteger la tela y regular la absorción.

Entonces, si te preguntas qué es imprimar en pintura o qué es la imprimación para pintar, piensa en ello como el primer diálogo entre la tela y la pintura. Sin imprimatura, la pintura sobre tela se comporta de forma irregular y se pierde control.

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Un lienzo imprimado permite:

  • Que la pintura se adhiera mejor
  • Que los colores se mantengan estables
  • Que las capas de pintura se construyan de forma más segura
  • Que puedas trabajar cualquier técnica con más confianza

Por eso, entender qué es la imprimatura y cómo usarla es parte esencial del aprendizaje artístico.

Imprimaciones y tipos de imprimatura para lienzo

Cuando empiezas a preparar tus propios soportes, es normal preguntarte qué tipo de imprimatura elegir. Existen varios métodos tradicionales y actuales, y cada uno tiene sus particularidades. A continuación te contamos cada uno de ellos:

Imprimatura a la creta

Este es uno de los métodos más clásicos y se usa mucho en técnicas tradicionales. Primero se diluyen unos 60 gramos de cola de conejo al baño maría. De esta mezcla se separa una pequeña cantidad para dar una primera capa muy fina sobre el lienzo virgen. 

Esta capa se frota con insistencia para que la cola penetre bien en la tela y cubra toda la superficie. Una vez hecho esto, se prepara la mezcla principal: 150 gramos de Blanco de España y 150 gramos de Blanco de zinc o titanio con un litro de agua destilada. 

Es importante eliminar bien todos los grumos antes de añadir el resto de la cola caliente. Cuando la pasta queda uniforme, se aplica sobre el lienzo ya seco.
Lo habitual es dar entre tres y cuatro capas finas, dejando secar entre una y otra.

Imprimatura media creta

La media creta es una variante muy interesante porque combina materiales acuosos y grasos. Para prepararla necesitas cola de conejo, agua destilada, Blanco de España, Blanco de zinc o titanio y una pequeña cantidad de aceite de linaza purificado o barniz Dammar.

Primero se prepara la cola de conejo al baño maría y se aplica una capa muy fina sobre el lienzo, siempre del centro hacia los bordes y frotando bien para que penetre.
Después se mezclan los blancos con agua destilada hasta eliminar grumos. A esta mezcla se le añade el aceite de linaza y/o el barniz, y finalmente la cola restante. Se remueve con calma hasta obtener una pasta homogénea.

Una vez seca la primera capa de cola, se aplican entre tres y cuatro capas de esta imprimatura, siempre finas y bien repartidas. Es un método que da una superficie muy agradable para pintar.

Imprimatura para óleo

La imprimatura al óleo es más grasa y requiere algo más de paciencia. Básicamente consiste en aumentar la cantidad de aceite de linaza respecto a la media creta. Se mezclan Blanco de titanio y Blanco de zinc en aceite de linaza, ajustando la proporción según lo grasa que quieras la base.

La aplicación se hace en dos capas finas y cruzadas. Entre la primera y la segunda se espera unos minutos, pero después hay que dejar secar la superficie al menos un mes antes de pintar. Es un proceso lento, pero da bases muy resistentes y duraderas.

Imprimatura a la caseína

Este tipo de imprimatura se usa sobre soportes firmes como tabla, cartón o lienzos gruesos. Se prepara mezclando polvo de caseína con agua caliente y añadiendo una solución de carbonato de amonio. Durante la mezcla se produce una ligera efervescencia, algo totalmente normal.

La caseína tiene un gran poder adhesivo, por lo que las capas deben aplicarse siempre muy finas. Este tipo de fondo funciona muy bien para pintura al óleo y al temple, siempre que se respete la ligereza de las capas.

Imprimatura acrílica

La imprimatura para acrílico es una de las más utilizadas hoy en día por su facilidad. El gesso acrílico funciona muy bien con pintura acrílica y también acepta el óleo sin problema. Al secar, crea una película flexible e impermeable.

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Se aplica en capas finas con brocha ancha y suave. Una vez seca cada capa, se puede lijar ligeramente con una lija fina antes de aplicar la siguiente, siempre cruzando el sentido de las pinceladas. Este método es ideal si buscas rapidez y comodidad.

Recomendaciones prácticas

  • Después de aplicar cualquier tipo de imprimatura, conviene pasar una espátula entre la tela y el bastidor para evitar que la tela se pegue a la madera.
  • Al preparar las mezclas, evita que lleguen a hervir, ya que el exceso de calor puede estropear los materiales.
  • La cola de conejo, además, debe conservarse en la nevera para evitar que se deteriore.
  • La yema de huevo no es obligatoria; se usa solo para facilitar la mezcla entre la cola y el barniz.
  • Según la textura que quieras conseguir, puedes aplicar la imprimatura solo con espátula o con pincel en distintos sentidos.
  • Si ya tienes claro el tono de base con el que quieres trabajar, puedes sustituir parte del blanco por pigmentos de color, como almagra o negro.
  • Por último, deja secar siempre las capas de forma natural, sin sol ni calor directo, y mantén el soporte en posición horizontal hasta que esté completamente seco.

Si quieres saber más sobre la pintura acrílica, lee nuestro artículo sobre: ¿Cómo usar la pintura acrílica?

Cómo preparar tela para pintar paso a paso

Saber cómo preparar tela para pintar no es complicado, pero sí requiere orden y atención. Si te preguntas cómo se prepara un lienzo o cómo preparar un lienzo desde cero, estos son los pasos básicos:

Paso 1: tensar bien la tela

Antes de aplicar cualquier producto, asegúrate de que la tela esté correctamente tensada sobre el bastidor. Al tocarla, debe sentirse firme, sin zonas flojas ni arrugas. Una tela mal tensada dificulta la aplicación de la imprimatura y puede generar problemas cuando empieces a pintar.

Paso 2: preparar la imprimatura

Elige la imprimatura adecuada según la técnica que vayas a usar. Puede ser gesso, imprimatura acrílica o una base tradicional. Mezcla bien el producto para que tenga una textura uniforme y fácil de extender. Este paso es importante para cubrir la tela de forma homogénea.

Paso 3: aplicar la primera capa

Con una brocha ancha, aplica una capa fina de imprimatura cubriendo toda la superficie. Trabaja con pasadas largas y cruzadas para evitar marcas. No cargues demasiado la brocha; es mejor quedarse corto que saturar la tela.

Paso 4: dejar secar correctamente

Deja que la primera capa se seque por completo antes de continuar. El tiempo de secado dependerá del tipo de imprimatura y del ambiente, pero nunca conviene apresurarse. Un secado incompleto puede afectar la adherencia de las siguientes capas.

Paso 5: lijar suavemente

Una vez seca la capa, puedes lijar muy suavemente con una lija fina. Este paso ayuda a eliminar pequeñas irregularidades y a controlar la textura del lienzo. Si buscas una superficie más lisa, no lo saltes.

Paso 6: aplicar capas adicionales

Repite el proceso aplicando una o dos capas más de imprimatura, siempre en capas finas y dejando secar bien entre una y otra. Cada nueva capa debe aplicarse en dirección distinta a la anterior para lograr una cobertura uniforme.

Paso 7: revisar la superficie final

Antes de empezar a pintar, revisa que toda la tela esté bien cubierta y tenga una textura homogénea. Ahora sí, tu lienzo está listo para trabajar con acrílico, óleo o cualquier técnica que elijas.

Este proceso es válido tanto si trabajas pintura acrílica como óleo. Preparar la tela para pintar de manera adecuada te ahorra muchos problemas más adelante.

Gesso para óleo y cómo aplicarlo

Una de las dudas más frecuentes es cómo hacer gesso para óleo o cómo aplicar gesso en lienzo. El gesso funciona como imprimación acrílica y es una base muy versátil.

Para el óleo, se suele usar gesso acrílico bien seco, ya que crea una barrera entre el aceite y la tela. Aplicarlo es sencillo, solo necesitas: brocha ancha, capas finas y paciencia.

La imprimatura de gesso crea una superficie estable, ideal para controlar las capas de pintura y trabajar con tranquilidad. Es una opción muy común tanto en estudios profesionales como en academias.

La imprimatura como parte del aprendizaje artístico

Aprender qué es la imprimatura, cómo preparar un lienzo para pintar con óleo y qué materiales usar forma parte de una base sólida. No es un conocimiento aislado, se conecta con todo: dibujo, color, composición y técnica.

En el Taller de la Salamandra trabajamos la imprimatura como parte natural del proceso creativo. No es solo preparar un soporte, es entender cómo responde el material y cómo acompañarlo.

Cuando conoces las técnicas y materiales desde el inicio, pintar se vuelve más consciente y disfrutable.

En el Taller de la Salamandra acompañamos tu aprendizaje desde la base, respetando tu ritmo y tu proceso personal. Tenemos clases de dibujo y pintura para todos los niveles, tanto si estás dando tus primeros pasos como si ya tienes experiencia y quieres profundizar en la técnica. Trabajamos con alumnos de distintas edades, en un espacio cercano y cuidado.

Aquí no solo pintas: aprendes a preparar tus materiales, a entender el dibujo, el color y la composición, y a desarrollar tu propio lenguaje visual con la guía de profesores de Bellas Artes. Si sientes curiosidad por la imprimatura, por la pintura al óleo o simplemente por mejorar tu manera de crear, este es tu lugar. ¡Te esperamos!

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Alejandro Alcázar de Velasco, formado en artes plásticas y docencia, empezó enseñando en la escuela Taller de Nuevos Pintores y más tarde en la Escuela de Artes Decorativas de Madrid.

Fundó Arte y Desarrollo y El Taller de La Salamandra, impulsando la formación y el avance de nuevos artistas. Combina su labor educativa con proyectos que democratizan el acceso al arte contemporáneo.