Modelar
es dibujar en tres dimensiones. No en vano muchos escultores dedican
una atención especial al modelado. La plasticidad del barro aporta
una gran facilidad de trabajo. Quitar y poner, cómo hace el
dibujante con el carboncillo, deja la puerta muchas veces abierta a
las variantes durante el camino de la creación y, lo que es tan
valioso, amplía margen para que el escultor manifieste su impronta
viva con las manos.
La escultura, es a la vez madre
de las artes plásticas en la historia y arte de máxima actualidad.
Este curso observará las particularidades generales propias
de la escultura, por lo que el alumno tendrá contacto con sus
valores fundamentales tomando una experiencia nueva y verdaderamente
enriquecedora que complete las posibilidades expresivas de un
artista plástico, y proyecte en tres dimensiones lo concebido hasta
entonces en dos.
Se hace indispensable pasar por esta experiencia
para el desarrollo de un artista plástico completo. Entender los volúmenes, el
dibujo funcionando desde distintos ángulos, los matices de las
superficies y el poder radial de la obra escultórica permite al
artista una comprensión más completa de las artes y los medios en
los que se puede expresar.

